Los puntos encontrados. La controversia ¿Se hizo o sólo fue cambio de poder? ¿Cuál es el objeto de estudio? ¿Votar es urna o compromiso? ¿La burguesía que puso a Porfirio Díaz fue la misma que lo derrocó? Demasiadas preguntas para un solo objeto de estudio. Me quedo con uno ¿Las carabinas 30 30 que los rebeldes usaban en cuál tienda de autoservicio las compraban por los suburbios de Los Ángeles?

El mito de la Revolución y sus cambios ha sido y continúa en discurso oficial, además de formar parte de análisis sociológicos, así como de una rica tradición literaria. Principalmente en la novelística, y a pesar de lo que se pudiera creer, en el teatro.

El cine toma lo épico como eje sígnico. Toma el agro como idilio en una sublimación de la hacienda que va a transgredir todos los supuestos estéticos e ideológicos. El charro, por consecuencia, se perfila como símbolo de la mexicanidad al ocultar la falla en la administración de reparto agrario por parte del Estado emanado de la Revolución, causa de la guerra cristera, y de una serie de anécdotas como la de secar el Lago de Chapala, en el periodo de Lázaro Cárdenas para repartir tierras de cultivo, o las luchas de los campesinos del Estado de Morelos en el periodo de Adolfo López Mateos.

Uno se pregunta si México sólo es agrario por lo cual se habla de esta cruenta lucha en el campo y no en la urbe. Y en el mejor de los casos si sólo podemos hablar de Villa y Zapata, pero no de Praxedis Guerrero, o los Flores Magón. 

La historia está vigente porque poco o nada se ha escrito de ella. Nos hemos levantado tarde en esa versión a la mexicana de llegar siempre tarde a las reuniones. Por ese miedo al análisis hemos dejado de lado lo expuesto por los pocos teóricos que este México tiene y ha tenido.

La literatura se encuentra a la cabeza en cuanto a sus propuestas. Martín Luís Guzmán, Carlos Fuentes, Jorge Ibargüengoitia, Elena Garro, Juan Rulfo, Paco Ignacio Taibo II, y otros, incluyendo a Agustín Yañez con su crítica a las delegaciones culturales en La Creación, son sólo algunos ejemplos.

La épica está presente en el corrido. La figura femenina idealizada. Y siguen las interrogantes ¿Con la Revolución el sufragio se dio como parte de los logros? ¿La población indígena tiene el triunfo? ¿Y el trabajador intelectual? ¿Qué?

Zapata está en el mito con los oleos de Alberto Gironella y hasta en el rock con La Revolución de Emiliano Zapata, quienes no se atreven a cantar en español. Y el cine lo ha llevado al ritual de los caídos, mientras la urbe vive de la nostalgia.

Es en esta nostalgia en dónde aparecen personajes como Don Susanito Peñafiel y Somellera que encarnó a una élite de la mediana burguesía urbana que habían tenido que emigrar a la capital al ser despojados de sus bienes. Porfirio Díaz se convirtió así en el héroe mítico. 

Quizá falte analizar los inicios de la hacienda desde la Colonia con el derecho a la tierra. Una burguesía urbana con un vasto territorio heredado por los servicios a la Corona. O el cómo, la industria cinematográfica de México se da a partir de la necesidad de los grupos estaunidenses, quienes, a partir de la Segunda Guerra Mundial no podían invertir en su propio país.

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